Estambul: sorpresas y decepciones

18:41

Por mucho que te documentes, por mucho que te leas mil guías de cabo a rabo, es imposible viajar a un país de estas características sin dejar de ir a ciegas. Sabía que Turquía me iba a gustar, pero tanto...
Me había preparado a conciencia para un choque cultural fuerte pero no tardé nada en tirar la coraza. El contraste me gustó hasta el punto de enamorarme del barrio en el que estábamos alojadas. Se llamaba, Aksaray, una de las zonas más tradicionales, con mayor proporción de hombres respecto a mujeres; y de población mayoritariamente musulmana. Imaginaos...
Durante el viaje reflexionamos mucho sobre lo que nos había sorprendido de Estambul... para bien y para mal. Yo fui haciendo una lista con estas cositas y pienso que conocer este tipo de datos es lo más útil a la hora de viajar a cualquier parte del mundo.¡Así que espero que os sirva y os entretenga un rato!

Lo que más nos ha sorprendido de Estambul es que....
Si perdías el tranvía, en menos de 1 minuto llegaba el siguiente.  El transporte público en Estambul, y con esto me refiero a tranvías, metros y barcos, tiene una muy buena frecuencia.Antes del viaje, me preocupaban las distancias de una ciudad tan grande pero fue llegar y comprobar que podías llegar de un sitio a otro super rápido. El buen funcionamiento del transporte es algo a tener en cuenta si pensamos que se trata de una ciudad con un núcleo urbano de más de 14 millones de habitantes. :O
El billete sencillo cuesta 4 liras turcas (1.44 € aprox.), lo más económico es sacarse una tarjeta de transporte y recargarla. Con la tarjeta, cada viaje te saldrá a 2 liras (72 cénts.).
El billete sencillo o "Jeton" es una moneda de plástico como la que véis. Hay que guardarse al menos una para el recuerdo...
Por contra, el tráfico sobre ruedas es una auténtica locura!  Los coches funcionan según la ley del más fuerte. Carros, motocicletas y coches sortean a los peatones dando algún que otro susto. De verdad, sueno a guía de Lonely Planet pero no quiero que nadie salga herido :P
Aquí he comprobado eso que se suele decir sobre la gente pobre, que es más hospitalaria. No sé si será la pobreza, la cultura o la religión pero las personas más bondadosas se encuentra en los sitios más inhóspitos o en los entornos más tradicionales. Son personas que no son capaces de decirte ni una sola palabra en inglés pero que en sus ojos ves la sola intención por complacerte.
Por ejemplo, estábamos en un restaurante cerca de una zona de pescadores y pedimos un poco de salsa de yogur para la carne. El pobre camarero hizo el esfuerzo de entendernos y se fue muy convencido. Al minuto, vimos como corría hacia el supermercado de enfrente y después nos subió seis cuencos de yogur griego natural. ¿En ese momento que harías? Reclamas o dices con una sonrisa....¡Gracias por el postre!

El "From the house" llevado al límite.
Otra de la anécdotas que puedo daros es de la primera vez que cenamos en Estambul. Los camareros fueron tan generosos con nosotras que bromeábamos diciendo que se trataba de un complot. Nos invitaron a ensalada, queso feta, tomate, entrantes, frutas, delicias, postres, tés...e incluso nos hicieron una foto y nos dieron nueve copias impresas para guardarlas de recuerdo. ¡Y enmarcadas! Yo estaba buscando la cámara oculta porque nos estaban invitando a más cosas que las que íbamos a pagar! Al final sólo nos cobraron un plato a cada una. Yo todavía me estoy frotando los ojos.
Aunque ojito, de ser bondadoso a ser tonteter hay un paso. Los turcos, ante todo, son hábiles comerciantes y si encima te encuentras en una zona turística, sacarán todas sus artimañas para no salir perdiendo. Ellos siempre que cierran un trato contigo están ganando. Uno de los consejos para regatear es decirles siempre cuánto estás dispuesto a pagar por algo. Si tu precio les beneficia, te tomarán en serio como negociador y harás una buena adquisición. De lo contrario, intentarán timarte.

Con esto quiero decir que no debes ser osado y darle a algo un valor inferior al que tiene. Haciendo esto sólo conseguirás que se ofendan. Y piensa que si pagarías una miseria por algo que se te ha antojado es quizás porque es eso...solo un antojo.
Ya se sabe. Estambul es la ciudad de los gatos. Remolones, juguetones, escurridizos, salvajes, gatunos...Pero ¿quémedicessitedigoqueestambién LA CIUDAD DONDE MÁS PERROS CALLEJEROS HE VISTO???? A mí que lo expliquen. ¿Qué hacen cientos de miles de perrazos enormes tirados al sol por las calles de Estambul? Por las calles y por los monumentos más representativos. En la misma entrada al Palacio de Topkapi había cinco perrazos durmiendo la siesta.Eso sí, se los ve sanotes y llevan un chapa identificativa del ayuntamiento de Estambul.
El contraste cultural de esta ciudad impacta sobremanera y se acentúa entre la zona europea y la más tradicional. En la tradicional y más turística se encuentran, para entendernos, las mezquitas y los bazares. Se extiende al barro de Eminönu y de Fatih. En esta zona se ven muy pocas mujeres y las que hay, van tapadas hasta los pies. Los hombres acuden al rezo como manda la tradición musulmana y se los ve reunidos en la calle charlando y sin quitarle el ojo a sus establecimientos. La distribución de los negocios sigue siendo gremial y creo que no hay nada más castizo que esto.  Hay calles enteras con solo tiendas de juguetes, de utensilios de jardinería, de carpinteros, de vestidos de boda, de especias, de zapateros,de tés, de telas... como se suele decir, es como viajar a otra época.Yo me quedé atónita cuando pasamos por una calle llena de negocios de decoración para fiestas de cumpleaños y celebraciones!!  Me sentí abrumada con tanto tono pastel, guirnaldas, utensilios para tartas, bandejitas para cupcakes y piñatas sobrevolando mi cabeza. 
El puente Galata, que separa la parte europea de la más tradicional, está siempre lleno de pescadores. 

Pasar el puente Galata hacia la zona europea es volver a la realidad. Los barrios de Beyoglu, Besiktas y Sisli tienen lo que toda ciudad europea ofrece: calles comerciales, franquicias, multinacionales, grandes marcas... Y sí, habrá Starbucks y McDonald's pero no por ello deja de ser una zona interesante. En torno a la torre Galata hay una zona hippieurbana y un más que consolidado hipsterismo turco. En esta zona visten de manera más actual y con esto me refiero también a que las turcas visten de manera más actual. En Beyoglu encuentras negocios emergentes, tiendas muy cuidadas y un particular desfile de gente original, por no olvidar la gran oferta de bares y discotecas. Éstas suelen ocupar edificios enteros en donde cada planta ofrece un ambiente nocturno diferente. Vamos que no puedes irte de Estambul sin petarlo. Además, en este barrio se agrupan tiendas de instrumentos de todo tipo, de libros y de nuevos artesanos. Un deleite para coolturetas. :)
El contrapunto a la zona tradicional lo pone el barrio de Karakoy, muy próximo a las orillas del Bósforo. En concreto, la calle Mumhane, genial para tomar algo o comer cuando el hastío de kebabs llegue a su máxima expresión.  
El caos comercial, la permisividad de la ley y la multitud de habitantes de Estambul y de negocios han convertido las laberínticas calles del centro en un paraíso para timadores y falsificaciones. Gafas y bolsos de marca, zapatillas de deporte con todos los logos existentes, tecnología y productos de lujo se falsifican de manera más que masiva. No soy una entendida pero, a primera vista, las imitaciones son buenas. Se falsifica de todo y os daré ejemplos. El exquisito caviar iraní, que veis anunciado en la imagen, se falsifica. Por lo que he leído por ahí se puede imitar el caviar auténtico con huevas de carpa o de otros peces salados y después lo venden a precio de oro! En cuanto a bolsos y moda están muy al día. Tienen los últimos modelos de bolsos y de deportivas. Hasta vi prendas de la colección de Stella McCartney para Adidas. A esto sólo diré: facturad una maleta vacía! ;)
El Gran Bazar fue una de las grandes decepciones. Dicen que ha perdido su esencia, que todo es importando y lo cierto es que en la mayoría de los puestos tienen lo mismo. Para que yo no compre...
Pese a esto sigue sobrecogiendo su inmensidad -hay más de 2.000 puestos- y una vez entras, encontrar la salida es toda una proeza.  No imagino el mismo escenario en los años 40 o 50...
En Estambul das con los negocios más insólitos. Y lo mejor es que es todo fruto del azar. He aquí tres ejemplos.
1. La tienda de "Finito de Córdoba". En su momento hicimos una broma ocasional por el nombre pero lo mejor es que resulta que es una tienda de falsificaciones de bolsos luxury para divinas. Las protagonistas del famoseo español e internacional se pasan por esta tienda de Estambul para comprar las mejores imitaciones de bolsos de marca. ¡Por ellos pueden llegar a pedir 1.000 euros!
2. Mi cara no se debe al precio de los bolsos de imitación sino a una de las tiendas dedicadas a artículos para fiestas que nombraba antes. Qué empacho de cursilería para una persona estándar del género masculino y qué vergel para personas del perfil "organizo una babyshower y lo veo normal". 
3. Hubo un momento en el que nos vimos invadidas por fundas para móviles. Había para todos los gustos y tribus urbanas. Yo me quedé con éstas de animalitos. Simplemente, adorables.
Soy muy rara comiendo y la comida turca me encantó. He de reconocer que no arriesgué demasiado así que estas son mis humildes recomendaciones:
En Estambul hay una gran oferta de comida para llevar. En la calle venden tentempiés de todo tipo. Por una lira puedes hacerte con una de estas rosquillas otomanas que en realidad son pan con sésamo. Buenísimas! También puedes encontrar puestos de mazorcas asadas y... ratonear!
Una especialidad turca que hay que probar son las pizzas rellenas. Como véis, son panes con una masa similar a la de la pizza rellenos. Sólo de verlas se me hace la boca agua...
El kebab y el durum no son nada nuevo para nosotros. La diferencia de los kebabs turcos es que son mucho más ligeros que los que había comido en España. Se sirven con menos salsa y con más verde. lo cual es de agradecer. 
A este plato ya le había atacado. 
Entre otras peculiaridades, observamos que no suelen poner mantel, que aman el queso feta -¿quién no?- y que comen el tradicional pan ácimo hasta la extenuación.
Toda una sorpresa que los precios fueran redondos. A priori parece una tontería pero resulta mucho más cómodo a la hora de pagar y de organizarte con el dinero. Evita que acabes con una colección de céntimos roñosos y que confundas las monedas a la hora de pagar, algo muy probable cuando te manejas con una moneda que no es la tuya. 

Otra observación respecto a los precios es que se disparan en la zona europea. Por contra, la parte turística es baratísima. Esto es genial para los turistas pero me hizo darme cuenta de que las dos zonas no están separadas sólo por un trozo de agua...

En lo de que Estambul es barato hay algunas excepciones. Los sitios de interés turístico como el palacio de Topkapi, la Cisterna o el palacio de Dolmabahce resultan bastante caros (en torno a unos 15€). Después de conocer otros sitios de la ciudad, llegar a casa y pensar en el viaje, me he dado cuenta de que pagar por ellos NO merece la pena. Si habéis sido o sois tacañetes, os habéis perdido  u os perderéis/ahorraréis esto:
Si algo es duro de ver, es la miseria. Por lo general, Estambul está preparada para el turismo, es una ciudad limpia y el centro guarda las apariencias de ciudad exótica adaptada al presente. Lo incómodo es alejarte un poco del centro y ver lo pobre que es la gente. Pasan el día en la calle y ni siquiera te piden dinero porque la pobreza es generalizada. Los que sí mendigan son los niños. Nunca estás del todo preparado para ver cosas como esas.
Si a un turco le preguntan cuál es su color favorito dirá: ¡el dorado!. Aman el brilli brilli y todo aquello que de apariencia de riqueza.
A otra cosa que no te acostumbras es a ver mujeres tapadas. Además, como ya he dicho, apenas se dejan ver por la calle. Lo habitual es que estén en el mercado haciendo la compra o en zonas de mujeres como los baños turcos femeninos. En la zona tradicional viven apartadas, jamás se las ve en restaurantes o zonas de ocio.Y en las mezquitas, a las que sí acuden con asiduidad, tienen una zona apartada para rezar. Como es normal, al entrar a una mezquita toda mujer debe cubrirse.
Outfit musulmán llevado con dignidad y occidentalismo maño
La cultura turca presume de pulcritud y limpieza. Los legendarios baños turcos se han reproducido en todo el mundo. Si vas a Estambul y no eres demasiado escrupuloso, debes probar uno. Eso sí, si vas a uno turístico no disfrutarás en absoluto de la auténtica experiencia y encima, pagarás más. El Kardirga Hamam, al sur de la ciudad, cuesta 50 liras y es una experiencia auténtica y religiosa...¿Ready para el froting?
Los musulmanes se lavan manos y pies antes de entrar a las mezquitas. 
Las fuentes, símbolo de pureza, no faltan en palacios y zonas ajardinadas. 
Los estampados y los dibujos geométricos son asombrosos. Decoran techos, suelos, objetos, ropas... Esto se debe a un gusto exquisito y también a que está prohibida la representación iconográfica de Mahoma.
En Estambul hay que tirar el mapa y callejear. Con orientación, al poco tiempo de estar allí, podrás manejarte sin dificultad. Te habrás hecho con la ciudad cuando puedas meterte por agujeros, callejones y recovecos con seguridad de no perderte. El espíritu aventurero y buscar un poco en google maps te llevará a azoteas de edificios tan impresionantes como ésta. Puedes pagar una terracita de lujo para ver el Bósforo o buscar azoteas salvajes para tener las mejores vistas de la ciudad. 
Este es el lugar de los objetos preciosos: porcelanas, alfombras, lámparas, sedas, piedra tallada...Si no puedes permitírtelo siempre podrás hacerle una foto. 
Lo bueno es que hay otros productos exquisitos que sí te podrás permitir. Yujuuu :)
Bazar de las especias.
Té del amor.
He comido todas las chucherías posibles y me consideraba golosa...hasta que visité esta ciudad. La gran cantidad de postres que hay es una prueba de fuego para amantes del dulce. Encima se han especializado en un montón de postres: pasteles de pistacho, fruta escarchada y por supuesto, las delicias turcas. Prepárate para un subidoooooooooooooooón!
inan y Atatürk son dos figuras esenciales para entender la historia de Estambul. Sinan fue un arquitecto que transformó la imagen de la ciudad. A él se le atribuye la construcción de los más importantes iconos arquitectónicos de la capital turca. Entre ellos, la torre de Leandro, la mezquita azul o Suleymaniye Camii, la mezquita más antigua de la capital. Por su parte, Atatürk fue el político que trajo a Turquía la democracia. Independizó al país tras la caída Imperio otomano y fundó y presidió la República de Turquía tras una brillante campaña militar en la Guerra de Liberación (1919-1923). Se le recuerda además por su imagen de gentlman. Le adoran.

Aquí sí que sobran las palabras.

"Si la tierra fuese un solo Estado, Estambul sería su capital"
Napoleón Bonaparte

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4 comentarios

  1. Hola muy interesante Blog.
    Estuve con mi familia ahora en noviembre es una pasada quería dejar mi opinión sobre compras en estambul estuvimos en la tienda finito de Córdoba es un chulo y muy creído y salimos de ahí corriendo. Estuvimos en le grand bazaar desde hotel nos pasaron un contacto de una tienda de bolsos se llama El Capote
    Tienes muchas visita por los españoles tiene todas las marcas de los bolsos última tendencia. Ns atendió jose es el dueño de El Capote. José vivio 15 años en madrid habla perfectamente español.
    (Cuando vais a su tienda preguntar por la tienda secreta)
    Aquí os dejo la dirección
    El Capote
    Dirección sahaflar bedesteni sokagi no 3. Pta: la puertas más cercanas 15-16
    Tlf: 00905331679929

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    1. Muchas gracias por la dirección Patricia! A mí también me fascinó lo de las tiendas secretas!

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  2. Hola!
    Me ha gustado mucho tu artícullo sobre Estambul y tienes unos fotones! Aparte de felicitarte, me gustaría pedirte si me puedes decir el nombre de la calle para acceder a la azotea donde os habéis hecho las fotos (de espaldas) con Sta. Sofía de fondo y el puente. Me refiero a las fotos sobre una cupulita que tiene pintada una fecha. Te lo agradecería mucho porque voy a Estambul en mayo y me encantaría poder ver la ciudad desde ahí arriba.
    Mil gracias!
    Natalia

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    1. Hola otra vez, lo encontré! Así que no worries! :-)

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